Una experiencia para toda la vida, una pasantía con Jatun Sacha

Tres jóvenes participaron de una pasantía, auspiciada por Infodesarrollo, para conocer el funcionamiento de los Waita Telecentros en las comunidades de Tena, en la amazonía. Un encuentro con la tecnología, las comunidades y la selva.

Expectativas, nerviosismo y emoción antes de emprender el viaje hacia el oriente ecuatoriano, conocido por su clima húmedo y gente amable, fueron los sentimientos de Lidia Simbaña y Saúl Paez. Ellos forman parte de la familia Asociación Solidaridad y Acción (ASA) y fueron designados para participar en una pasantía en la Fundación Jatun Sacha, en el Tena.

Lidia y Saúl conocieron con Pamela Quiñoñes, representante de Jatun Sacha y quien se convertiría en su guía durante su pasantía de tres días que fue posible en el marco del convenio de colaboración mutua entre la Red Infodesarrollo y Tinkuy de Perú para profundizar el entendimiento en el trabajo que realizan los telecentros.

La aventura

En una cabaña de madera, con ventanas grandes y arrullados por la serenata de la selva los jóvenes descansaron para empezar muy temprano con su jornada. Una lluvia que cayó por la noche los ayudó para no sentir el calor propio de la zona.

Ya a la mañana siguiente estaban listos, el destino la comunidad de Chico Rumi. Para Saúl la realidad vence a la ficción. “Uno ve en la tele o e imagina como es por acá pero es completamente diferente. Esto es realmente hermoso”, indicó.

En el waita telecentro de Chichico Rumi los esperaba Fausto. Luego de una explicación de cómo funciona y qué servicios prestan a la comunidad pudieron comprar cómo el internet llega a estas comunidades en donde con dificultad llega la señal de celular.

La aventura de ese día no terminaba. Su recorrido incluyó la vista al museo Kamakmaki y cruzar en canoa el río Napo. “Este es algo que nunca voy a olvidar”, fueron las palabras de Lidia.

Luego de la cena, un juego de cartas con los pasantes extranjeros que colaboran en Jatun Sacha y con un cielo que anunciaba lluvia, la jornada del día estaba terminada.

 

Más por vivir

A la mañana siguiente el destino fue la comunidad de Nuevo Paraíso. Después de una hora de recorrido y con la vista deleitada por los paisajes, arribaron. Ruth, quien labora en el waita telecentro, los esperaba junto a Silvia Tapuy, quien los acompañaría como pasante pero en representación  de la Asociación de Mujeres de Juntas Parroquiales Rurales del Ecuador (AMJUPRE). Aquí  constataron como gracias al telecentro se ha podido aportar para la educación. “Pueden estudiar otras cosas, tienen acceso a más información. A mí me gustaría conocer más sobre ubunto porque casi no sé nada”, confesó Silvia.

Pero Chichico Rumi y Nuevo Paraíso no fueron los únicos destinos que estos aventureros conocieron. Pukay Chikta, Zancudo Y Simón Bolívar se sumaron a la lista de comunidades beneficiadas por la instalación de waita telecentros.

 

Un gracias

Con sentimientos encontrados y el anhelo de poder retornar prontos la pasantía terminó. “Quiero regresar aquí tenemos un verdadero paraíso”, dijo Saúl mientras esperaba que arribe el bus que lo trajera de retorno a Quito. “Esta fue una oportunidad única gracias Jatun Sacha, ASA y todos los que hicieron esto posible”, manifestó Lidia.

Como recuerdo de su viaje cada uno creó un blog. El blog de Lidia www.ldanegra.wordpress, Saúl www.saulleins.wordpress.com y Silvia www.amjuprepasantia.wordpress.com

“Es importante que la gente conozca y sepa lo que se hace en los Telecentros. Es nuestro deseo que más personas puedan participar de esta experiencia”, indicó Pamela mientras despedía a los jóvenes.

 

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