Ecuador es uno de los países de América Latina con mayor penetración de telefonía celular. Hasta junio pasado había 10 720 810 abonados, según la Secretaría Nacional de Telecomunicaciones (Senatel). Esto significa que 85 de cada 100 personas tienen móvil.
Esta cifra ubica a Ecuador sobre Colombia, donde menos de la mitad de la población (44 millones de habitantes) tiene celular.
Según un estudio, publicado en el 2007 por Ipsa Group, con base en una muestra de 800 casos, el 92% de personas en Quito y Guayaquil tiene un móvil y la penetración de este aparato en el hogar es del 95%. Es decir, en casi todos los hogares de las dos urbes, al menos una persona tiene un teléfono.
Estas cifras muestran el potencial de expansión del servicio de comunicación móvil que el país cumple casi 15 años, desde que en 1993 se realizaron las primeras concesiones a las empresas Conecel y Otecel.
El crecimiento fue rápido, hasta el 2001 se entregaron 859 000 líneas y para fines del 2002, José Pilegui, ex presidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), señala que había más de dos millones de abonados. “El sector se dinamizó por modelo de libre competencia e incidió la modalidad de prepago”.
La Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) ubica a los celulares, entre los primeros 10 rubros de importaciones.
Entre enero y julio, Ecuador importó USD 1 668 145 de unidades frente a los 2 043 923 del 2007, es decir, 22% menos.
Pablo Dávalos, analista económico, explica que esta disminución se debe a los cambios en el comportamiento de la demanda, a la inflación y a la reducción de remesas. Y añade que las tarifas actuales no corresponden a las expectativas de la demanda. Si la estructura tarifaria cambia, la demanda puede acomodarse y seguir los movimientos de la oferta.
Por otra parte, el Régimen estableció un 15% de aranceles a la importación de los aparatos.
Pero pese a la caída de las compras externas, hoy los nuevos servicios que ofrecen estos dispositivos marcan el crecimiento del mercado de los móviles.
Un teléfono no está completo si no posee cámara de fotos, juegos y reproductor MP3. Y otro rango de servicios convierte a este aparato en una pequeña portátil.
Con los nuevos contratos de concesión para las operadoras, los usuarios utilizarán servicios de la tecnología de tercera generación.
Augusto Espín, director de espectro radioeléctrico de la Senatel, explica que los abonados transferirán datos, voz y video a mayor velocidad. Hoy la transmisión está en el orden de los kilobytes por segundo, con la tecnología 3G la velocidad de transferencia alcanzará los megabytes. También usarán Servicio Móvil Avanzado (SMA), que permite prestar distintos tipos de servicio sobre la misma red. “El usuario podrá transmitir videos, videoconferencia y aplicaciones multimedia”. Según Ipsa Group, en Quito y Guayaquil las personas de 18 y 29 años son el segmento de mayor penetración y sigue el grupo, entre 30 y 45 años. Además, Porta facturó USD 862 millones y prevé cerrar el año con USD 900 millones. A junio, según la Superintendencia de Telecomunicaciones, tiene 7 200 000 abonados y su proyección es tener 940 000 adicionales. Telefónica, en tanto, facturó USD 400 millones en el 2007 y en el primer semestre del 2008 sus ingresos crecieron 21%. Tiene 3 000 000 de usuarios y sus directivos prefieren no revelar sus proyecciones. Este sector también es generador de un mercado con valor agregado: cadenas de distribución, proveedores de partes y piezas, equipos finales y servicios especializados en realizar instalaciones. El Banco Central registra a 29 empresas importadoras de celulares. En el 2007 y 2008 la lista está encabezada por el Consorcio Ecuatoriano de Telecomunicaciones.
Esta cifra ubica a Ecuador sobre Colombia, donde menos de la mitad de la población (44 millones de habitantes) tiene celular.
Según un estudio, publicado en el 2007 por Ipsa Group, con base en una muestra de 800 casos, el 92% de personas en Quito y Guayaquil tiene un móvil y la penetración de este aparato en el hogar es del 95%. Es decir, en casi todos los hogares de las dos urbes, al menos una persona tiene un teléfono.
Estas cifras muestran el potencial de expansión del servicio de comunicación móvil que el país cumple casi 15 años, desde que en 1993 se realizaron las primeras concesiones a las empresas Conecel y Otecel.
El crecimiento fue rápido, hasta el 2001 se entregaron 859 000 líneas y para fines del 2002, José Pilegui, ex presidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), señala que había más de dos millones de abonados. “El sector se dinamizó por modelo de libre competencia e incidió la modalidad de prepago”.
La Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) ubica a los celulares, entre los primeros 10 rubros de importaciones.
Entre enero y julio, Ecuador importó USD 1 668 145 de unidades frente a los 2 043 923 del 2007, es decir, 22% menos.
Pablo Dávalos, analista económico, explica que esta disminución se debe a los cambios en el comportamiento de la demanda, a la inflación y a la reducción de remesas. Y añade que las tarifas actuales no corresponden a las expectativas de la demanda. Si la estructura tarifaria cambia, la demanda puede acomodarse y seguir los movimientos de la oferta.
Por otra parte, el Régimen estableció un 15% de aranceles a la importación de los aparatos.
Pero pese a la caída de las compras externas, hoy los nuevos servicios que ofrecen estos dispositivos marcan el crecimiento del mercado de los móviles.
Un teléfono no está completo si no posee cámara de fotos, juegos y reproductor MP3. Y otro rango de servicios convierte a este aparato en una pequeña portátil.
Con los nuevos contratos de concesión para las operadoras, los usuarios utilizarán servicios de la tecnología de tercera generación.
Augusto Espín, director de espectro radioeléctrico de la Senatel, explica que los abonados transferirán datos, voz y video a mayor velocidad. Hoy la transmisión está en el orden de los kilobytes por segundo, con la tecnología 3G la velocidad de transferencia alcanzará los megabytes. También usarán Servicio Móvil Avanzado (SMA), que permite prestar distintos tipos de servicio sobre la misma red. “El usuario podrá transmitir videos, videoconferencia y aplicaciones multimedia”. Según Ipsa Group, en Quito y Guayaquil las personas de 18 y 29 años son el segmento de mayor penetración y sigue el grupo, entre 30 y 45 años. Además, Porta facturó USD 862 millones y prevé cerrar el año con USD 900 millones. A junio, según la Superintendencia de Telecomunicaciones, tiene 7 200 000 abonados y su proyección es tener 940 000 adicionales. Telefónica, en tanto, facturó USD 400 millones en el 2007 y en el primer semestre del 2008 sus ingresos crecieron 21%. Tiene 3 000 000 de usuarios y sus directivos prefieren no revelar sus proyecciones. Este sector también es generador de un mercado con valor agregado: cadenas de distribución, proveedores de partes y piezas, equipos finales y servicios especializados en realizar instalaciones. El Banco Central registra a 29 empresas importadoras de celulares. En el 2007 y 2008 la lista está encabezada por el Consorcio Ecuatoriano de Telecomunicaciones.
Fuente: El Comercio


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