Lograr la Unidad mediante las Redes -El arte de fomentar las redes de TIC para el desarrollo

Por Joitske Hulsebosch, Bénédicte Marcilly y Loeki Schaeffers, IICD

El Instituto Internacional para la Comunicación y el Desarrollo (IICD) tiene cinco años de experiencia fortaleciendo la capacidad de redes con múltiples actores/as en el campo de las TIC para el desarrollo (TICD) en nueve países. Las redes comparten conocimientos, hacen actividades de incidencia y concienciación de diferentes maneras en cada país. En este documento, los autores/as sacan los aprendizajes de sus experiencias con las redes y procuran contribuir al área de fortalecimiento de capacidades para las redes.

 

teclado“En mi proyecto, tuve un problema con la conectividad, y lo mencioné en una de las reuniones de la red. Alguien sugirió grabar en video las mejores prácticas. Si tú tienes un servidor y videos digitales, ya tienes un interfaz para los medios de comunicación social. Fue una idea genial poner los videos en el servidor local. Lo probamos en forma piloto y funcionó perfectamente. Ahora estamos tratando de aumentar esta idea a una escala mayor.” – Participante de la red en Ghana.

Fortalecer Capacidades para las Redes

Hay un interés creciente en las redes entre los organismos de desarrollo, por sus beneficios aparentes (Smutylo 2005). Creech y Willard (2001) identifican a cuatro fuerzas motrices para este interés:

• Las TIC facilitan el intercambio de información

• Los problemas sociales, económicos y ambientales están muy interrelacionados

• Hay frustración con el desencuentro entre la investigación y las políticas

• El éxito de las iniciativas particulares en la gestión de los conocimientos.

Para los fines del IICD, las redes son grupos de individuos u organizaciones que retienen su autonomía individual, a la vez que intercambian voluntariamente información o bienes o ejecutan actividades conjuntas (Church y otros, 2002).

El enfoque del IICD

Para poder promover el desarrollo sostenible con apropiación local, el IICD apoya a varias redes de TIC para el desarrollo (TICD). Los objetivos de estas redes son:

1) compartir información sobre el desarrollo relacionado con las TIC;

2) conscientizar sobre el potencial de las TIC y los beneficios que sus aplicaciones pueden lograr; y

3) influir en las políticas y los procesos del desarrollo.

Nueve redes nacionales de TICD

El IICD ha apoyado a las organizaciones locales en nueve países (Jamaica, Ecuador, Bolivia, Burkina Faso, Malí, Ghana, Uganda, Tanzania y Zambia) para organizar redes naciones de TICD. La personería jurídica de las redes (Recuadro 2) varía desde las ONGs hasta compañías limitadas afianzadas. La mayoría tienen consejos administrativos electos y constituciones. Todas tienen su personal y oficinas.

Hay grandes diferencias entre los miembros de las diferentes redes. Algunas se enfocan en las organizaciones y otras en individuos. Las redes tienden a ser más fuertes en las ciudades capitales y algunas tienen subgrupos temáticos. Algunas han conseguido financiamiento fuera del IICD, que va desde los aportes locales hasta el financiamiento internacional de cooperación para el desarrollo. Las alianzas entre los sectores público y privado también han representado un desafío, aunque ha habido algún apoyo no financiero en forma de compartir la experticia y las destrezas.

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1. Elementos de las redes de TICD

El IICD y las nueve redes nacionales de TICD que ha ayudado a conformar, han desarrollado algunos componentes que pueden combinarse y implementarse según los requisitos locales. Incluyen:

• Reuniones presenciales

• Desarrollo de contenidos

• Página Web TICD

• Boletín TICD

• Debates electrónicos

• Concienciación y cabildeo

• Investigación

• Talleres, apoyo de colegas y programas para desarrollo de destrezas internacionalmente.

Aunque los resultados producidos por la mayoría de las redes (boletines, talleres, etc.) son impresionantes, es más difícil medir su impacto en las prácticas y políticas de sus miembros. Se han realizado revisiones en Bolivia (2004) y Ghana (2005). En el caso boliviano, la revisión resaltó la necesidad de mayor disponibilidad de información, más concertación en las relaciones públicas, mayor participación en las políticas y más contacto con actores/as de las TICD. La revisión de Ghana mostró que sus miembros se beneficiaban de las nuevas ideas y relaciones. Las/los miembros consideraron que el valor de la red estaba en canalizar la información y unir las disciplinas antes que en su influencia en las políticas (IICD 2005).

El IICD fortalece capacidades

El IICD cumple roles múltiples en apoyo a las redes de TICD:

• Ofrecer retroalimentación sobre el desarrollo de la red;

• Ofrecer asesoría directamente o mediante terceros/as;

• Reunir información Norte-Sur y Sur-Sur;

• Aconsejar a coordinadores/as y miembros de directorios;

• Ayudar a crear planes anuales, lograr la aprobación de subvenciones solicitadas, redactar contratos, controlar fondos; y

• Promover aprendizaje Sur-Sur mediante visitas de intercambio.

El IICD también actúa como miembro del directorio de la red, de ser invitado a participar como tal, pero – para evitar alguna posibilidad de confusión sobre sus roles – prefiere no hacerlo.

Fortalecimiento de capacidades en las redes: aprender haciendo

Las redes tienden a comenzar compartiendo conocimientos, para luego pasar a las políticas. Las redes de Uganda y Bolivia, por ejemplo, recién incursionaron en asuntos políticos después de varios años de funcionamiento. Encontrar el enfoque apropiado es un desafío para las redes (Fundación SKAT 2004), pero las misiones compartidas entre las organizaciones miembros y las redes pueden ser cruciales para su crecimiento.

Sustentabilidad de las redes

La sustentabilidad financiera, institucional y política – todas son importantes (Recuadro 3). Para la sustentabilidad institucional, debe verificarse el nivel de participación de los miembros en términos de sus intereses. El IICD ha desarrollado un cuestionario para averiguar las necesidades de los miembros, el que está utilizándose en varios países.

El trabajo en redes depende inicialmente de un grupo central de miembros, pero con el tiempo es necesario atraer a más miembros activos y debe abrirse la red para nuevas iniciativas y un liderazgo más representativo.

2. Redes de TICD

. Bolivia: www.ticbolivia.net

. Burkina Faso: www.burkina-ntic.org

. Ecuador: www.infodesarrollo.ec

. Ghana: www.ginks.org

. Jamaica: www.ict4djamaica.org

. Malí: www.mali-ntic.com

. Tanzania: www.swopnet.or.tz

. Uganda: www.i-network.or.ug

. Zambia: www.ebrain.org.zm

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3. Los tres niveles de sustentabilidad

• Sustentabilidad institucional: cuestiones de extensión y membresía y encontrar el mejor modelo para la red para su etapa actual;

• Sustentabilidad política: forjar alianzas, representar a una membresía más amplia, fortalecer la legitimidad;

• Sustentabilidad financiera: movilizar recursos para las actividades y los gastos generales.

(Schaeffers 2006).

La experiencia sugiere que contar con la participación de actores/as de prestigio en las actividades conviene a la sustentabilidad política y la reputación de la red. En términos de la sustentabilidad financiera, IICD típicamente ofrece subvenciones anuales de 40.000 Euros. Estos montos crecen a medida que se desarrollen las redes y luego se reducen de nuevo a medida que las redes comiencen a movilizar recursos. Las intenciones del apoyo deben estar claras desde un comienzo y la capacitación debe ayudar a las redes a buscar financiamiento externo una vez que hayan demostrado su valor. También necesitan financiarse de manera conservadora al inicio, para fomentar un gasto enfocado y motivar a las redes a enfocarse en la sustentabilidad y estructura desde el comienzo.

Apoyar el desarrollo de las redes

Se puede demorar unos cinco años hasta que una red llegue a ser productiva, de modo que se reduce el financiamiento por donantes a medida que la red madure y se haga productiva (ICCO/ECDPM 2004). Surgen preguntas sobre la posibilidad de que los donantes cumplan roles múltiples, y cómo evitar que las redes se orienten mucho hacia las demandas de sus donantes.

El IICD ha enfrentado confusión sobre sus múltiples roles, y encuentra conflictos entre apoyar a las redes y demostrar resultados para sus donantes. Las alianzas de IICD son relaciones entre iguales, pero es posible que no se perciban así. Por ejemplo, durante una revisión en Ghana, las sugerencias del IICD fueron entendidas como instrucciones, porque provenían de la fuente financiera. Por lo tanto, la relación de asesoría se vuelve más saludable cuando la red consigue otro financiamiento.

El IICD recomienda que los roles se expliciten y, cuando sea posible, se separen. El IICD ha optado por combinar los roles, ya que es escaso el financiamiento para las redes, y tiene una posición única para poder actuar como intermediario para la información en el campo de los TICD.

Estimular el intercambio de conocimientos locales

Las diferencias culturales impactan en el fomento del desarrollo y son necesarios los enfoques locales. Es posible que las redes tengan enfoques más individualistas o más colectivistas, pero en cualquier caso, tan sólo las propias redes deben decidir su enfoque.

Un factor importante para una red eficaz es la confianza: sus integrantes tienen que confiarse si han de compartir información, conocimientos y experiencias.

Huysman y De Wit (2002) aconsejan tener cuidado con premiar económicamente el intercambio de conocimientos, porque las recompensas tácitas pueden ser más eficaces a largo plazo. Recomendamos alentar a compartir conocimientos dentro de las organizaciones, para que llegue a ser una norma rutinaria.

Trabajar con las capacidades locales

Las/los miembros necesitan destrezas para el trabajo en redes, políticas, documentación, comunicación, organización, liderazgo y negociación. Éstas necesitan identificarse a nivel local y fortalecerse entre los miembros. Cuando no estuvieran disponibles a nivel local, deben buscarse externamente, sin duplicar las soluciones externas.

El IICD alienta a los intercambios entre redes con situaciones similares. El trabajo entre colegas refuerza el desempeño de las redes y ayuda a sus asociados/as que no se hayan familiarizado con el intercambio de la información mediante redes.

Las entidades que apoyan a redes necesitan aprender a escuchar. A veces la comunicación es difícil en ausencia de la interacción personal, frente a frente. No obstante, el IICD ha optado por no tener oficinas locales, con el fin de fortalecer la apropiación local y demostrar nuestra confianza.

Parece que las redes construidas en base a las iniciativas existentes logran un mayor éxito, aunque la estabilidad de estas iniciativas y los aspectos de la propiedad intelectual pueden requerir una evaluación detenida antes de invertir.

Redes regionales

Un aspecto importante del trabajo del IICD es recolectar las experiencias e intercambiar la información y los conocimientos entre las personas y/u organizaciones interesadas en las TICD internacionalmente. Por consiguiente, el IICD participa en plataformas sobre las TICD, en la producción de materiales en línea y fuera de línea (iConnect, ItrainOnline), y talleres en las regiones: los llamados Eventos de Aprendizaje Internacionales. Las áreas cubiertas son diversas, y van desde temas como la conectividad hasta los sectores como la educación y la salud. Las actividades de las redes nacionales generan los insumos que alimentan el intercambio internacional de información y conocimientos. Ya que el IICD se enfoca principalmente en el ámbito nacional, las redes internacionales no se fomentan de la misma manera como las nacionales, en cuyo caso el desarrollo de la red en sí es el punto focal de la atención.

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Conclusiones

La experiencia del IICD apoyando a las redes nacionales con su asesoría, subvenciones e intermediación para vínculos internacionales ha llevado a los siguientes cambios en nuestras prácticas:

1. Buscamos a organizaciones que compartan los objetivos con la red;

2. Reforzamos la confianza y compartimos conocimientos antes de entrar en el campo de las políticas;

3. Pensamos sobre la estabilidad institucional y política a más de la financiera;

4. Invitamos a participar a actores/as de prestigio;

5. Conformamos un grupo central fuerte para luego ayudarle a encontrar nuevas ideas y liderazgo fresco;

6. Aclaramos sobre el apoyo desde un principio, enfocando en la sustentabilidad de la red;

7. Reconocemos que actuar como asesores, donantes e intermediarios/as es difícil – pero no imposible;

8. Dejamos el tiempo necesario para forjar la confianza;

9. No tratamos de construir desde cero.

Agradecimientos

Quisiéramos agradecer a nuestros/as socios en las nueve redes nacionales de TICD, sin quienes no habríamos podido compilar experiencias tan ricas del trabajo en redes. En particular, queremos agradecer a María Belén Albornoz, Presidenta de la red Infodesarrollo.ec, Harry Hare de Tanzania, nuestros colegas de las redes de información nacionales en IICD, Nathan Ducastel y Frans Neuman, y nuestro ex colega Peter Ballantyne, por sus valiosas contribuciones. Finalmente, desearíamos agradecer a Annemiek van Schie e Hilde Eugelink por sus comentarios sobre la monografía.

Este resumen es la síntesis de un artículo que apareció en la revista sobre la Gestión de Conocimientos para el Desarrollo (Knowledge Management for Development Journal), Año 2, No. 2 (2006). Todo el artículo se puede consultar en línea:

www.km4dev.org/journal/index.php/km4dj/article/viewFile/65/186.

Con las herramientas apropiadas, las personas en los países en vías de desarrollo pueden mejorar sus modos de sustento y calidad de vida considerablemente. Un mejor acceso a la tecnología de información y comunicación (TIC) es especialmente fundamental para permitir que alcancen sus objetivos. Por eso, el Instituto Internacional para la Comunicación y el Desarrollo (IICD) crea soluciones prácticas y sostenibles que interconectan a las personas y les permite beneficiarse de las TIC. Como fundación independiente y sin fines de lucro, ponemos a trabajar los conocimientos, la innovación y el financiamiento con socios de los sectores público, privado y sin fines de lucro. Juntos/as, podremos marcar un mundo de diferencia. El IICD está activo en África, América Latina y el Caribe, donde creamos y reforzamos las oportunidades en educación, gobernabilidad, modos de sustento, salud y medio ambiente. Nuestro enfoque incluye los vínculos entre organizaciones nacionales e internacionales, así como formular y ejecutar políticas y proyectos para el desarrollo con apoyo de las TIC. El IICD fue establecido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de los Países Bajos en 1996. Nuestras fuentes financieras principales son la Dirección General Holandesa para la Cooperación al Desarrollo (DGIS), el Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID) y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE). Para más información, favor visitar

www.iicd.org

Los autores/as son Oficiales para Intercambio de Conocimientos que trabajan para el IICD. Bénédicte Marcilly apoya a las redes en Malí y Ecuador. Email: bmarcilly@iicd.org. Joitske Hulsebosch trabaja a tiempo parcial para el IICD y está apoyando a la red en Ghana. Email: jhulsebosch@iicd.org. Loeki Schaeffers está apoyando a la red en Bolivia y es Gerente Nacional para Jamaica.

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