El dilema: ¿migrar o no migrar a software libre?

El cambio de programas pagados a libres es un proceso que debe ser planificado. La clave es que las herramientas reemplazadas cubran las necesidades de los usuarios.Desde 2008, el Banco del Austro está en proceso de migración de software pagado a software libre.

Juan Diego Landi, gerente de Proyectos de la entidad financiera, explica que la idea es modificar el sistema en cerca de 130 cajas o terminales, en 65 oficinas. 

En la actualidad, las cajas del banco están conectadas a un servidor con soporte Microsoft, pero la idea a futuro es utilizar Linux. Para Landi, el principal motivo de este cambio es el ahorro en pago de licencias que, según él, pudiera llegar a un 60%.

Landi señala que todo es parte de un proceso de evaluación y de una planificación. “No puede ser de un día para otro. Los sistemas deberán ‘cohabitar’ un tiempo para avanzar poco a poco”.

Pero ¿cuán conveniente es que una empresa migre totalmente a software libre? Para Ramiro Castillo, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Software Libre (AESL), esto no es fácil. Primero, señala, hay que vencer los prejuicios y el temor a aprender nuevos sistemas. Luego, es fundamental que el cambio esté dentro de un proceso de capacitación y motivación, sea una empresa pública o privada.

Para Castillo, es conveniente migrar cuando el software cubre todas las necesidades de un usuario. Por ejemplo, menciona programas de oficina como hojas de cálculo y procesadores de texto. Por eso, Banco del Austro también planifica utilizar programas como correo electrónico, procesadores de texto y hojas de cálculo desarrollados todos bajo el esquema de software libre.

Para Édgar Landívar, gerente de la empresa desarrolladora de software libre Palosanto Solutions, toda migración es una inversión en conocimiento. Pero aclara que eso ocurre por igual si se migra entre versiones pagadas o si es a programas de software libre.

Sin embargo, en la segunda opción, según Landívar, la empresa gana la posibilidad de expandir sus programas sin pensar en licencias o número de usuarios.

Landívar considera que no se necesita mantener parte del software pagado. “Lo que pasa es que hay empresas que trabajan muchos años con privativo y por comodidad no intentan migrar”.

Un ejemplo de este salto es la administración pública. Mario Albuja, secretario de Informática, explica que la decisión se tomó por los costos que implican las licencias. En 2008, el ahorro en licencias fue de cerca de USD 15 millones.

En la administración pública, se usa software libre en servidores de correo electrónico, en programas de oficina y en administradores de sitios web de las áreas vinculadas con el Ejecutivo. El proceso ha avanzado un 60% y se espera que para el 2010 la migración alcance un 95%.

Para Ernesto Kruger, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Software, la migración conviene cuando en la evaluación costo-beneficio resulta mejor una solución de software libre. También es necesario que la organización y los usuarios tengan las capacidades mínimas funcionales y técnicas, así como madurez tecnológica y soporte adecuado.

Cuando lo anterior se cumple, señala Kruger, el proceso de independizarse de sistemas puede durar meses o años, según cada organización.

Según la AESL, en Ecuador existen al menos 2 000 profesionales que pueden dar soporte en software libre.

La seguridad es otro tema pendiente. Pablo Sosa, gerente de Digiware, empresa de seguridad informática, señala que los ataques con virus son más comunes a sistemas Microsoft. Pero puede pasar lo mismo con versiones de Linux, porque cada vez son más conocidas.

Fuente: Revista Lideres

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