Redacción Negocios
Se ha habla mucho de la posibilidad de que Internet colapse. De ser cierto, el perjuicio sería incalculable.
El posible colapso tiene que ver con el ancho de banda para navegar. El contenido es cada vez más rico, tiene más videos, audio, gráficas y texto, lo que implica que pesa más. Este peso se mide en bits, que es lo que finalmente se mueve por las autopistas digitales para llegar a los cibernautas.
Se calcula que YouTube consumió el año pasado el mismo ancho de banda que todo Internet en el 2000.
Una empresa de investigación predijo que el ancho de banda requerido en el 2011 superará toda la capacidad ofrecida. También se afirma que el 10% de usuarios de Internet significa 90% de tráfico por lo que hacen al navegar.
El contenido crece, los usuarios y las conexiones a Internet aumentan. Por eso, estas autopistas se quedan pequeñas. O sea, la oferta está siendo superada por la demanda.
Muchos analistas sostienen que no es que Internet vaya a apagarse o a colapsar, sino que los tiempos de espera por el contenido van a aumentar, hasta hacer la navegación aburrida. Y aunque las tecnologías para administrar esta congestión en la Red también están siendo investigadas, las prestadoras del servicio de Internet piensan tomar medidas tarifarias para atacar el problema. Y para ello es necesario reconocer los tipos de tráfico que circulan por Internet.
Fuente: El Comercio


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