Por Hugo Carrión G.
Antecedentes
El Ecuador permanece relegado dentro de la región respecto a indicadores de uso y aplicación de las TIC y las telecomunicaciones. Una serie de factores estructurales han limitado la expansión y acceso a estos servicios. La inestabilidad política del país ha incidido en la falta de continuidad de planes de desarrollo de estos sectores. Han existido varias iniciativas que han quedado truncas o que ni siquiera se han ejecutado.
El incumplimiento de los planes de expansión de la telefonía fija, la falta de supervisión y control respecto a la instalación de telefonía pública en zonas rurales, la deuda acumulada de los operadores de telecomunicaciones al Fondo de Desarrollo de Telecomunicaciones, el débil cumplimiento de programas de masificación de internet o instalación de telecentros, son algunas de las causas del retraso del país en el ámbito de las TIC.
Sin embargo hemos identificado tres factores que han limitado el acceso a las TIC y telecomunicaciones.
Marco regulatorio obsoleto
El marco regulatorio vigente es producto de 6 reformas de la Ley Especial de Telecomunicaciones expedida en el año 1992. Esta ley fue creada con el fin exclusivo de privatizar a la operadora telefónica estatal. Casi 4 años de esfuerzos para ello, no dieron ningún resultado, la consecuencia es que actualmente hay dos operadoras estatales en monopolios regionales. La ley y los reglamentos actuales están desactualizados respecto a desafíos como la desagregación del bucle de abonado, permitir la instalación y operación de redes convergentes, facilitar la explotación de redes inalámbricas comunitarias, entre algunos temas claves.
La mayoría de los actores reconoce que uno de los principales retos es la expedición de una nueva ley de telecomunicaciones que responda a la realidad de la convergencia tecnológica y asegure el servicio universal a los ciudadanos.
Ente regulatorio débil
“No es la forma de gobierno lo que constituye la felicidad de una nación, sino las virtudes de los jefes y de los magistrados”, decía Aristóteles, esto podría aplicarse a la realidad ecuatoriana. Más allá de las falencias de la legislación o su falta de adecuación y actualización, la debilidad institucional de los entes regulatorios y de sus autoridades, ha sido un factor determinante para el retraso en el desarrollo de las TIC y las telecomunicaciones. La captura del regulador por parte del regulado podría explicar la situación en el Ecuador. Grandes grupos económicos manejan el entretejido de intereses en uno de los sectores más productivos de la economía del país. Comportamientos colusorios y corruptos no han sido extraños en este sector en el cual la autoridad ha pecado de acción y omisión.
Falta de consistencia en la visión de largo plazo
Finalmente a la inestabilidad política, la obsolescencia regulatoria y a la debilidad de las autoridades se ha sumando un factor determinante: la ausencia de una visión de largo plazo, que sea discutido, consensuado y sobre todo aplicado. Varios planes, programas y proyectos han sido solamente declaraciones de buenas intenciones. Un ejemplo dramático, podría ser la tarifa plana, que lleva 5 años sin aplicarse y ahora en el año 2007 parecía incluso innecesaria…
El Plan Nacional de Desarrollo de las Telecomunicaciones según la Ley establece el horizonte y las estrategias del sector. El plan 2000-2005, nunca fue implementado orgánicamente y nunca fue evaluado, por lo que nunca sabremos si sirvió de algo. Hace pocos meses se acaba de aprobar el plan 2007-2012: contiene en la parte sustancial 16 objetivos, 94 metas y 319 indicadores. No obstante ni el 10% de estos últimos ha sido medido. Por lo que en 5 años más no sabremos que resultados obtendremos.


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